
En el panorama internacional, Brasil destaca por ofrecer diseño, tecnología y, sobre todo, responsabilidad. Con una visión estratégica orientada al desarrollo sostenible, la industria brasileña se encuentra entre las más ecoeficientes del mundo.
Entiende el motivo:
La posición de Brasil se sustenta en indicadores técnicos y en inversiones constantes en innovación. Veamos las ventajas competitivas del sector:
Eficiencia energética: Brasil presenta los índices más bajos del mundo en cuanto a consumo de energía y gas por metro cuadrado producido.
Cartera energética limpia: Basada principalmente en el gas natural, la transición iniciada en la década de 2000 ha evitado la emisión de 4,6 millones de toneladas de CO2.
Gestión del agua: El país reutiliza el agua en un ciclo cerrado, lo que elimina el desperdicio y preserva los recursos naturales.
Baja huella de carbono: Los productos nacionales tienen uno de los impactos de carbono más bajos del mercado mundial.
Compromiso global: estricta alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, con especial atención a la innovación, el agua potable y el consumo responsable.


